Destacado

Alfonsina y el mar

Por la blanda arena que lame el mar
su pequeña huella no vuelve más.
Un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero solo de penas mudas llegó
hasta la espuma.

Sabe Dios qué angustia te acompañó;
qué dolores viejos calló tu voz
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando.
Y te vas hacia allá como en sueños.
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado.
Y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado

Bájame la lámpara un poco más
déjame que duerma nodriza, en paz.
Y si llama él no le digas que estoy
dile que Alfonsina no vuelve
Y si llama él no le digas nunca que estoy
Di que me he ido

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando.
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar

ALBERTO CORTEZ

para escuchar:

Destacado

A mis amigos

A mis amigos les adeudo la ternura 
y las palabras de aliento y el abrazo 
El compartir con todos ellos la factura 
que nos presenta la vida paso a paso 
A mis amigos les adeudo la paciencia 
de tolerarme las espinas más agudas 
los arrebatos del humor 
la negligencia, las vanidades 
los temores y las dudas

Un barco frágil de papel 
parece a veces la amistad  
pero jamás puede con él 
la más violenta tempestad 
Porque ese barco de papel 
tiene aferrado a su timón 
por capitán y timonel 
un corazón, un corazón, mi corazón.

A mis amigos les adeudo algún enfado 
que perturbaba alguna vez nuestra armoní­a 
Sabemos todos que no puede ser pecado 
el discutir alguna vez por una amiga

A mis amigos legaré cuando me muera 
mi devoción en un acorde de guitarra 
y entre los versos olvidados de un poema
mj pobre alma incorregible de cigarra

Un barco frágil de papel 
parece a veces la amistad  
pero jamás puede con él 
la más violenta tempestad 
Porque ese barco de papel 
tiene aferrado a su timón 
por capitán y timonel 
un corazón, un corazón, mi corazón
Amigo mí­o si esta copla como el viento 
a donde quieras escucharla te reclama 
serás plural porque no exhibe el sentimiento 
cuando se llevan los amigos en el alma

ALBERTO CORTEZ

Destacado

Benditos sean

Benditos sean los que llegan a nuestra vida en silencio,
con pasos suaves para no despertar nuestros dolores,
no despertar nuestros fantasmas,
no resucitar nuestros miedos.

Benditos sean los que se dirigen con suavidad y gentileza,
hablando el idioma de la paz para no asustar a nuestra alma.

Benditos sean los que tocan nuestro corazón con cariño,
nos miran con respeto y nos aceptan enteros con todos nuestros errores e imperfecciones.

Benditos sean los que pudiendo ser cualquier cosa en nuestra vida,
escogen ser generosidad.

Benditos sean esos iluminados que nos llegan como un ángel, como colibrí en una flor, que dan alas a nuestros sueños y que, teniendo la libertad para irse, escogen quedarse a hacer nido.

La mayoría de las veces llamamos a estas personas
AMIGOS

EDNA FRIGATO

DIME

Anochecer Donostiarra de María José Pombo en 500px.com

Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.

Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descanzar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.

Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.

Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.

(GUSTAVO ALEJANDRO CASTIÑEIRAS)

 

En el fondo el olvido

En el fondo el olvido es un gran simulacro repleto de fantasmas
MARIO BENEDETTI

Como un cuadro que ha sido
descolgado a destiempo
y deja una marca gris en la pared vacía,
mi cuerpo se desprende
más allá del olvido,
ocupa su lugar.

Lejos del paraíso,
donde ya no es posible
enmascarar el sueño desencajado
del desaparecido,
ni blanquear la mano atormentada del delito,
ni difamar los labios en mitad de la piedra.

Como el escalador
que apoya todo el cuerpo
en los resquicios del vacío,
paso sin ser notada
abriendo las compuertas
borrando los caminos,
con la boca nodriza y los ojos ausentes.

Rehén de la memoria,
rememoro el olvido,
ese gran simulacro repleto de fantasmas
que arrastran
su silencio
hacia el abismo.

Como el ilusionista
que dibuja pañuelos en la seda del aire,
me guardo inútilmente una paloma
quebrada en las trincheras de la noche.

De “Discordia de los dóciles”
ROSANA ACQUARONI

Ojalá…

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser solidario y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

EDUARDO GALEANO

La era está pariendo un corazón

Le he preguntado a mi sombra
a ver como ando para reírme,
mientras el llanto, con voz de templo,
rompe en la sala regando el tiempo.

Mi sombra dice que reírse
es ver los llantos como mi llanto,
y me he callado, desesperado
y escucho entonces: la tierra llora.

La era está pariendo un corazón,
no puede más, se muere de dolor
y hay que acudir corriendo
pues se cae el porvenir
en cualquier selva del mundo,
en cualquier calle.

Debo dejar la casa y el sillón,
la madre vive hasta que muere el sol,
y hay que quemar el cielo
si es preciso, por vivir.
Por cualquier hombre del mundo,
por cualquier casa.

SILVIO RODRIGUEZ